“FUNDAMENTALISMOS SIN FUNDAMENTOS” Xabier Lizarraga

Imperdible!

La Hilacha Voladora

Xabier 1

En tiempos de la información digital, cuando más acceso tenemos a ésta, surgen corrientes fundamentalistas que promueven la desinformación y la creencia en dogmas sin bases científicas.
Xabier Lizarraga, antropólogo físico y activista iniciador (entre otros) del movimiento por los Derechos de las personas gay, lesbianas y trans, hace una serie de reflexiones al respecto del tema.

“Fundamentalismo es el nombre que recibe la corriente religiosa o ideológica que promueve la interpretación literal de sus textos sagrados o fundacionales, o bien la aplicación intransigente y estricta de una doctrina o práctica establecida”. (DEFINICIÓN DE WIKIPEDIA)

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¡Mira qué puta!

“Mira qué puta! Por eso se propaga la enfermedad” Un perfil sin nada más que una edad en Grindr (47 años) tomándose una de las tantas atribuciones que te da el anonimato. Otro memorable fue: “Pero ¿Cómo tu esposo te permite hacer eso? ¿Y nosotros qué? ¿Y los demás?”; éste último se decía psicoanalista y me cuestionaba desde la profesionalidad, según él. Y así algunos otros, a pesar de no ser yo quien contactó a estas personas.

Me detectaron anticuerpos contra el VIH en junio de 2016 en una prueba rápida después de una marcha del orgullo. La marcha fue un sábado, y el lunes siguiente estaba ya en un CAPASITS. En abril de ese año me había hecho otras debido a una salmonelosis, y estaba en negativo. Período ventana. Claro que fue una noticia nada agradable, pero no inesperada: estuve teniendo relaciones sexuales sin protección de vez en vez, más frecuentemente en los últimos meses del 2015. Muy a menudo leo comentarios violentos en Facebook sobre lo pendejos e irresponsables que somos aquellos que tenemos/tuvimos sexo sin protección, y que ahora que tenemos VIH, desangramos al gobierno y a los contribuyentes haciéndonos las víctimas, cómo si los impuestos que yo pago también fuesen únicamente para mi beneficio. Yo no quiero vivir para siempre, solo no quiero morir ahora, no en este momento. Sé que tampoco soy una víctima de un engaño, sabía los riesgos en cada momento de esas relaciones. No estaba drogado, alcoholizado ni mucho menos. ¿Por qué me arriesgué después de 25 años de actividad sexual con protección y siendo negativo? No tengo una respuesta en realidad, y la que me dicen: por pendejo e irresponsable, me resulta muy cómoda, tal vez demasiado. ¿Debería dejarme morir por coger como se me antojó en un momento determinado? ¿Debo renunciar al seguro gubernamental por la misma razón? ¿La nación se salvará de todo su desmadre si yo hago eso? ¿Los engañados por sus parejas tienen derecho a vivir y yo no? Cuando resuelva el misterio de quienes tienen derecho a vivir y quienes no tomaré una decisión, mientras tanto, estoy aquí y ahora y tomo lo que puedo de esta vida, como cualquier ser humano. No, no soy un delincuente en el uso corriente de la palabra, de hecho, hasta me siento bastante honesto la mayor parte de las veces…la mayor parte porque no soy completamente honesto todo el tiempo, porque a veces, así como algunos desean que los que tenemos VIH por libertinos muramos, yo también deseo muy en el fondo, que los pendejos que dicen tales cosas existan en un plano donde no me jodan.

Sigo cogiendo, por supuesto, porque me gusta, la mayoría de la gente con quien lo hago sabe de mi estatus serológico, y no quiero decir que tengamos la obligación de decir nuestro estatus, es solo que yo me siento más cómodo. ¿Tenemos la culpa de la existencia de un virus, o de todos, de su propagación? Tampoco lo creo, estoy seguro que la persona con quien tuve sexo y es o era seropositiva no lo sabía: ni él ni yo estábamos buscando joder al prójimo, solo queríamos un poco de piel a piel, placer y sudor. ¿Lo pagué caro? Parece ser que sí. ¿Es el precio por hacer lo que se me da la gana? ¡Ni madres! No voy a renegar de la poca libertad que tuve y he tenido, eso sí se me haría lo más ruin para conmigo mismo. Ser un esclavo de todo no quiero y no deseo, aunque la libertad sea una mera ilusión, un momento efímero, no renegaré de ella. Renegar de ella sería volverme aún menos humano de lo que me vuelvo cada día por diversas causas y motivos, algunas abrazadas sin chistar por mí, otras impuestas por el exterior. Yo no quiero morir ahora, tampoco quiero morir postrado, pero tampoco voy a morir porque alguien lo pide como un deseo a Santa. “Mira que puta! Por eso se propaga la enfermedad” Mi respuesta fue: “Gracias por tus conclusiones científicas y sin prejuicio alguno” y mi respuesta es: Si, soy una puta, pero yo he decidido siempre con quien putear y no engañar a nadie en el intento, ni a mí mismo.

 

JORGE RUBIO.

Cuándo somos débiles culeros

De que existimos gente de hule, no hay duda (Huleros, pues… y no que vendamos hule, o lo produzcamos, if you know what I mean…). Los más reconocibles son aquellos que en su postura poderosa se la pasan desmadrando a otros a diestra y siniestra, los gandallas pues, esos los tenemos claros. Pero a veces, los debiluchos por excelencia, los en desventaja, o los que nos sentimos así, usamos esa posición para partir madres sabroso, y de formas crueles. A veces mis amigas mujeres, me sueltan con una dulzura inusitada una de sus “bromas” que en realidad buscan hacerte sentir mierda… ¿Por qué? Igual porque uno lo ha hecho sin darse cuenta y es la venganza, pero por desgracia solo cuando las cosas vienen de fuera es cuando me es más fácil ver los mecanismos. Las preguntas “inocentes” que se transforman en intentos sutiles de humillación, los pequeños comentarios en tus redes sociales acompañados de una “risita”. Pero aceptémoslo, aunque tratemos de engañarnos a nosotros mismos, o de justificarnos porque yo soy un jotito débil siempre vilipendiado, hay momentos en que somos de los más culero con el mundo, hombre, lo que más me caga, es el mecanismo de defensa ante el reclamo o la defensa del otro: “¿Pero yo que te hiceeeee?” ¡No nos hagamos weyes! Lo sabemos bien: Queríamos joder, y joder hasta el fondo, aprovechar el momento de miseria del otro para hacerlo sentir más mierda… por X Y o Z supuestas razones justificables que tengamos en la cabeza… eso no nos quita lo culeys y mala leche….

No es que a mucha gente le importe, o mi síndrome del yo-yo.

Como casi siempre, voy a hablar de mí. Agradezco a las personas que me conocen y que con paciencia escuchan mis largas letanías de mis puntos de vista de la vida. Mis preguntas de media hora de duración, y mi neurosis eternamente no resuelta. El primero que se imaginan que se chuta todo este yo, pues es mi galanazo, y lo hace heroicamente, es decir, siempre poniendo atención a mis continuas calamidades superficiales y personales. El amor es ciego, y también sordo, y lo agradezco. Hoy fui a registrar a INDAUTOR en CDMX las rolas que serán parte del siguiente disco que ingenuamente se llamará solo: SEX-TO (Agradezco a todos aquellos valientes que me han comprado un disco, y que me han escuchado, se merecen un monumento). Me acompañó una de las personas más queridas en mi vida, mi amiga Belém, ella es una exitosa cantante de ópera y nos conocimos desde las andadas conservatorianas. Me preguntó que si en realidad creía que alguien me iba a robar mis canciones, y le dije que sí, que de hecho sospechaba de los transeúntes que pasaban a mi lado mientras la esperaba. Nos cagamos de risa. Entre ponernos mas o menos al día con lo que a nuestra vida había pasado, me hizo otra pregunta: ¿Por qué tienes esa necesidad de escribir canciones? lo cual traduje a ¿Cuál es mi pedo con la necedad de seguir haciendo rolas pop?. Antes de contarles que le respondí, les voy a contar una anécdota nada agradable, que no ha sido la primera, y por supuesto no será la última en ese sentido: hace unos días en Grindr un perfil anónimo de 24 años de edad me increpó diciéndome que era yo un ridículo haciendo mis canciones de chavorruco, que debería buscarme un trabajo de verdad y dejar de chichifear. Mi respuesta fue agradecerle amablemente su preocupación por la dirección de mi vida. Dichas críticas terminan valiéndome madre porque sigo en la necedad-necesidad de seguir haciendo música de chavorruco, es la música que me gusta y es mi pedo. Y claro que se vale que a la gente no le guste lo que hago, hombre, chido por y para todos, no hay tos. Sin embargo, al igual que la pregunta genuina de mi amiga, me hacen preguntarme porqué hago lo que hago. Si han seguido hasta aquí, continuemos por partes: Efectivamente, soy un chavorruco de 43 años de edad que hace rolas punchis-punchis (por decirlo de algún modo) por lo que su intento de ofensa es más bien una mera descripción de lo que hago, no offense taken. Cuando comencé a escribir mis rolas porque tuve en mis manos los medios (no hace muchos años) sabía que quería hacer música pop, y hablar de mi experiencia como joto provinciano. Claro, el pop lo que busca es ser digerible, y por eso me gusta, me gustan las rolas que puedo cantar y bailar, y mis gustos puedo decir que son muy amplios (con y sin albur). Sigo escribiendo rolas, y sigo invirtiendo en ello no porque me sea redituable económicamente, pero personalmente ha sido una de las experiencias más satisfactorias, sobre todo porque yo creo que (No, no, no esa mamada de perseguir tus sueños, no) debes luchar por hacer lo que se te peguen los huevos sin que nadie diga lo que debes o no debes hacer con tu vida, mientras no cometas crímenes contra la humanidad (contra las buenas costumbres, si). Hago rolas pop para expresar lo que me pasa en la vida, y a veces lo que alcanzo a observar, y ciertamente, siento una necesidad de crear y un placer cuando el proceso creativo termina. No siempre estoy contento con los resultados, pero se que es un aprendizaje. ¿Que lo inicié muy tarde? ¿Según quien?. 42Desde que inicié esta idea sabía que iba a ser criticado desde muchos frentes, y lo he sido: por joto, por ruco, por decir lo que digo en mis rolas, y por usar música pop, supe a lo que le tiraba y me aventé, así que aguanto los putazos lo más que puedo y sigo con mi vida. A pesar de todo soy un tipo conservador personalmente, pero no creo que nadie tenga el derecho de decirle a los demás que hacer para “verse mejor” en su pasar por la vida, y yo trato de no hacerlo. El pop no es propiedad de nadie. Yo no soy propiedad de nadie, así que a chingar a su madre y oigan mis rolas, vayan a mis chows, y cómprenme un disco cabrones y cabronas. Gracias por su atención.

Cogiendo con otros

Parece ser que nuestra primera reacción al rechazo es rechazar a los otros de manera defensiva, antes de que alguien me diga que no me quiere a su lado, se lo digo yo. Juan Gabriel lo decía en una canción: “Para acabar con las traiciones debes decir adiós primero, como yo”. Yo creo que el sexo, el amor, el sexo con amor y el sexo sin amor, al igual que muchas otras actividades humanas, son expresiones que pueden ser exquisitas o nada agradables (El amor pareciera que no debiera ser más que agradable, pero las muchas formas de como lo vivimos creo que pueden llegar a no serlo), y mucho depende, claro está de muchos factores que tienen que ver con nuestra paradójica humanidad. De regreso de la hermosa Guadalajara, mi ahora esposo y yo, veníamos comentando las experiencias en el viaje, y por supuesto entre ellas las vividas en un sauna que amamos visitar cada vez que estamos por allá. Y al ver de pronto nuestros mecanismos de defensa frente al rechazo me asaltó una idea, unida ésta a una fotografía parte de una exposición en el Hospicio Cabañas de la misma ciudad: Un espectacular que decía “¿Te sientes solo? visita nuestro sitio web de citas”, dicho espectacular estaba sobre un edificio que estaba abarrotado de personas. Creo que nuestra condición humana es paradójica siempre (sé que no descubro el hilo negro, pero cuando uno piensa esas cosas, cuando te “das cuenta”, parecen cobrar otros matices que no tenían antes para uno mismo) porque necesitamos vivir en números grandes de poblaciones, pero a la vez no podemos llegar a conocer a muchas personas en nuestra vida. Cuando vives en un pueblo pequeño, la sensación de pertenencia (o de rechazo) se magnifica; en una ciudad grande, tu mundo se reduce a unas calles de la misma, no podemos abarcar tanto en nuestra experiencia. Uno de los amantes furtivos de ese sauna me contó del aburrimiento que llegó a sentir en el sauna de su ciudad porque ya conocía a todos. Y eso es lo paradójico. Nuestra naturaleza, nuestra construcción cultural sobre esa naturaleza hace que seamos un laberinto que muchas veces ni siquiera el dueño del mismo llega a conocer a fondo. Pero nos aburre la sensación de creer que conocemos a todos en un determinado lugar y momento. Creo yo que es otro mecanismo de defensa frente al rechazo que puedo llegar a sentir, y entonces yo rechazo al mundo antes. Pero he aquí el otro problema, somos seres sociales (trilladísimo, lo sé, pero no sé otro modo de poder pensarlo) y necesitamos conocer a otro, a otros, para conocernos a nosotros en parte, para sentirnos parte de algo, para tratar de escapar de la conciencia humana de estar aquí, estar con otros y sentirse ineludiblemente separado de los demás. Y a veces añoramos esas épocas doradas donde se hacían cosas grandes: pirámides, esculturas enormes, obras que parecen a la distancia abarcar a toda una porción de humanidad. ¿No estamos en ese crecimiento dónde nos damos cuenta que esas obras se hacían a través de la supresión de los otros pensamientos, las otras soledades, los otros en fin, para poder llegar a ser? ¿No será al final la aceptación de la ineludible soledad personal, a lo que siempre queremos escapar, una de las respuestas? ¿No será el perder el miedo de asomarnos al abismo del otro, sabiendo que jamás podré reducirme o desintegrarme en ello, otra de las respuestas? Y eso me pasa por la cabeza cuando tengo sexo con otras personas. Chingón.

Jorge Rubio.

SEX-TO

Hoy lloré…

No soy un tipo de muchas lágrimas después de la escuela primaria,

antes de ella siempre fui un llorón…

Después no paraba de reír, el doctor dice que por eso soy cantante… hice pulmones.

Hoy lloré… No fue un llanto largo…

De hecho la circunstancia fue distinta y familiar a la vez… me ha pasado un par de veces antes…  cuando era un adolescente..

Familiar porque pasó después de eyacular…

veía porno, y me masturbaba…

Seguro tuvo que ver con esta reacción en mi piel que hace que se inflame… y también llore… el dermatólogo me explicó la etimología: piel que llora… es solo una parte de mi piel, pero, me hace sentir inseguro… no quiero desnudarme frente a nadie… no quiero que nadie vea mi piel que llora… no es algo contagioso… de hecho, volvió a salir por el estrés en el que estuve la semana pasada… estoy seguro…

Y entonces me desnudé en mi cuarto, y comencé a ver a dos hombres dándose con todo… y cambie de escena unas cinco o seis veces… eyaculé… y sentí mi desnudez… y lloré…

Cuando era adolescente lloraba de culpa, porque fantaseaba con penes…

Esta vez no fue así… tan igual y tan distinto…

Lloré mientras eyaculaba… no había dolor corporal… pero dolía.

Soneto

Cubierto está mi cuerpo de preguntas

De asomos de dudar eternamente

de ocasos de verdades incipientes

de vástagos de incertidumbres nulas

 

Así es que lo encamino hacia la gruta

en donde dejo el habito que miente

que dice lo que quiere ver la gente

y vuelvo a ser un hombre y una puta

 

Y solo ahí descubro las verdades

de algunas otras almas desbocadas

rezando juntos unos pocos salves

 

Y solo entre unas piernas calcinadas

bailando al son de otras mudas claves

mis manos no se sienten maniatadas

 

Jorge Rubio. Junio. 2017

 

 

Tres décimas desde el infierno

I

Pobres de los impolutos

que se asoman a la vida

sin ser un alma perdida

ni probar prohibidos frutos

o bailar entre los brutos

pues más vivo es el enfermo

que se vive en el infierno

que el sano que solo mira

como Nerón con su lira

para reír del incendio.

 

II

No me tengas compasión

por lo que tengo en la sangre

si no has conocido el hambre

de otra piel en un vagón

en un cuarto en apagón

Tampoco me tengas piedad

por mi sobrada liviandad

si crees que ser libre cuesta

es que tu lástima apesta

al terror a la libertad.

 

III

Por mucho que me señales

Y te rías a mi espalda

Tengo pene y una falda

y tus risas y tus jales

no me compran los labiales,

Tampoco me quitan sueño

lucho por no tener dueño,

y distinta a tu conciencia

la mía crece con  ciencia

no solo frunciendo el ceño.

 

Jorge Rubio Junio 2017

El martirio de Sebastián

Lo llevan a una cueva

y se despoja de sus ropas

salieron de la trinchera

a las primeras siete horas

Él tiene en su sangre vino

y ellos metralla en la piel

mientras le rodean al filo

vuelve a mirar si viene aquel…

Aquel que vio entre las barandas

y que solo atinó a decir nada

La barbilla le tocaba

y con malicia sonreía…

Unas manos le sujetan

y otras le buscan la espalda…

unos bruscos dedos duros

se le entierran en las nalgas…

ha comenzado el martirio

como se ha descrito en las palabras

Sebastian esta sujeto

a un tronco de piel pálida

Se dejan ver las flechas

que lo lacerarán por la mañana

Sebastián respira impaciente

y vuelve a mirar a la entrada

El coronel indiferente

solo sorbe su aguardiente mientras brama…

La primer flecha lo hiere

Y entre dos troncos se encarama

Otras dos flechas le buscan

y los labios le desgranan…

No hay ya sonido inteligible

solo sudor y resaca…

Sebastián sigue en la espera

de su coronel la reclama…

Otras flechas le han herido

turno a turno entre sus ansias

Solo alcanza a respirar

buscando el aroma que lo embriaga…

después de trece heridas

solo queda una esperanza

que después de la última flecha

el oficial tire a gracia…

El último raso se ha ido

Y Sebastián mira el alba…

El oficial ha salido…

Y sin morir… se desangra.

 

JORGE RUBIO 16-04-2017

 

Chaquetas mentales… siguiente parte…

Me preocupo por los de mi clase: los jodidos. Y me preocupo más por los más jodidos que yo. ¿Qué hago al respecto? Nada. Estoy igualmente ocupado sobreviviendo y tratando de hacer lo que quiero que no tengo recursos de sobra para poder cooperar y ayudar a aliviar la situación de mis congéneres. Trato de no chingar a nadie, de ser honesto en todo lo que puedo y creo que debo, y sobre todo de no tomar ventajas que jodan más a la miserable vida que de por sí ya llevamos por toda la situación en la que la ambición desmedida de muchos ha metido a otros, y en los cuales nos vemos tocados de muchas maneras. Corrupción que hace que la gente que llega al poder en tu municipio piense más en llenar sus bolsillos hasta desparramarse en lugar de mantener y/o implementar servicios básicos para todos, corrupción que hace que en la ideología educativa el dinero sea el único objetivo que todos debemos alcanzar, y como no si a apenas alcanza para medio vivir entre deudas. Creo cooperar con otro tipo de riqueza cuando hago algunos conciertos por los que no cobro un peso, y puedo hacerlo porque tengo un empleo que me da para comer. Y creo firmemente que este otro tipo de riqueza es igualmente importante como la económica. Una vida digna debe (creo yo) abarcar varios niveles de acceso a la realidad y no solo la económica, como se nos ha hecho creer hasta ver que estamos acabando con el planeta en pos de los lingotes de oro. Y sigo preocupado, porque las expresiones artísticas a las que podemos acceder los jodidos extraídos de nuestras raíces a madrazos son “sutilmente” enraizadas en nuestro modus vivendi cotidiano exaltando la frustración de ser quienes somos (o quienes no podemos ser según estas mismas expresiones). Tampoco se me hace muy raro que los ataques principales a las formas populares sean hacia las formas “divertidas”, y creo que ahí tenemos que parar un poco. Por supuesto que el ataque a las formas “divertidas” tiene un argumento, pero creo que también tenemos que preguntarnos ¿No estamos también restringiendo el goce, por muy básico y vulgar que nos parezca ahora al atacar estas formas? Es ahí donde me empezó a preocupar más mi clase social; de acuerdo a un muy buen estudio sobre el romance que se hace en “El consumo de la utopía romántica”, las clases sociales bajas en Estados Unidos “sufren” los embates de las representaciones válidas sobre el romance y el amor que toman como modelo a clases más altas. Y eso que nuestros colegas gringos tienen menos monopolios que nosotros que tenemos a Televisa a todo lo que da, y que sigue dando lata. Las telenovelas diseñadas para que las amas de casa (o quienes las siguen) no se pierdan un capitulo y permanezcan en casa encerradas viendo la misma historia de amor repetida hasta el cansancio, y ni que decir de los programas matutinos de esta televisora que continúan sembrando la obsesión sobre la trama que sabemos como se resolverá, y por supuesto que la “diversión sana” ofrecida por estos programas es altamente cuestionable en muchos sentidos. Este mismo tipo de programas ofrecen de forma directa e indirecta su moral y sin miramiento paradójicamente promueven y critican a la vez canciones con alto contenido sexual, misógino, y machista. Pero el punto es que jamás permite que el público se sienta dueño de su cuerpo y de su deseo, mucho menos si es mujer, y ya ni que decir de mencionar otro tipo de afectos que no entremos en su estándar de “buenas y refinadas” costumbres. “Eres una persona fina” me dicen tratando de halagarme calificándome no sé en qué parámetro. A mí no me quieras, no me aplaudas, solo no me jodas y listo. Y sigo preguntándome: ¿Cómo hacemos para representarnos a nosotros mismos y nuestros deseos? ¿Cómo hacemos para adueñarnos de nuestra vida sin necesitar permiso? No hay de otra: con huevos y ovarios, con nuestra propia carne, con nuestro propio olfato. Y para ello, debemos reconocer (no poniéndoles altares, que parece necesitamos tanto todos) a aquellos que no nos necesitan, pero se comparten con nosotros, que no quieren nuestro aplauso, pero nos abrazan. Gracias cabrones y cabronas. Y ahora espero poder ocuparme de mi preocupación.

 

JORGE RUBIO